domingo, 12 de octubre de 2008

TIPOS DE EMPRESAS

Una compañía puede organizarse en tres tipos básicos: empresa individual, sociedad en nombre colectivo y sociedad anónima. La empresa individual es una compañía cuya propiedad pertenece a un individuo o familia y cuyo activo y pasivo son el activo y pasivo personal del propietario. Tiene una responsabilidad ilimitada de las deudas y otros pasivos. Ello significa que, si la compañía no puede pagar sus deudas, pueden embargarse otros bienes del propietario para satisfacer las demandas de sus acreedores.

Una sociedad en nombre colectivo es una compañía con dos o más propietarios, llamados socios, que comparten el patrimonio de ella. En el contrato de este tipo de organización suele estipularse cómo se tomarán las decisiones y cómo se repartirán las pérdidas y ganancias. Salvo que se estipule lo contrario, los socios tienen responsabilidad ilimitada igual que en la empresa individual. No obstante, es posible limitar la responsabilidad de algunos socios a quienes se les designa como “socios con responsabilidad limitada”. Al menos uno de los socios, llamado “socio general”, tiene responsabilidad ilimitada por las deudas de la sociedad. Por lo regular los socios con responsabilidad limitada no tienen que tomar decisiones rutinarias en la empresa, no así el socio general.

A diferencia de la empresa individual y de la sociedad en nombre colectivo, una sociedad anónima o corporación es una compañía con entidad legal independiente de sus propietarios. Esas sociedades pueden poseer propiedad, obtener préstamos y celebrar contratos. También pueden entablar demandas y ser demandadas. Casi siempre se les grava conforme a reglas distintas a las que se aplican a otras modalidades de organización.

En la escritura constitutiva de una corporación se estipulan las reglas que la regirán. Los accionistas tienen el derecho a compartir las distribuciones que se realicen (por ejemplo, los dividendos en efectivo) proporcionalmente a la cantidad de acciones que posean. También eligen al consejo de administración, que a su vez escoge a los gerentes que dirigirán la corporación. Generalmente cada acción tiene derecho a un voto, aunque en ocasiones hay varias clases de acciones con diferente derecho a voto.

Una ventaja de la forma corporativa estriba en que las participaciones de la propiedad generalmente pueden transferirse sin alterar la empresa. Otra ventaja es la responsabilidad limitada: si la corporación no liquida sus deudas, los acreedores pueden embargarle los activos, pero no pueden hacerlo mismo con los bienes de los accionistas. En este sentido una corporación cumple la misma función que el socio general de una sociedad en nombre colectivo, y los accionistas se asemejan a los socios de responsabilidad limitada.

En todo el mundo las grandes empresas casi siempre están organizadas como sociedades anónimas, aunque la propiedad puede pertenecer a una persona o una familia.
Los pormenores de las leyes que rigen a las sociedades anónimas difieren de un país a otro.