domingo, 12 de octubre de 2008

ADMINISTRACIÓN FINANCIERA NACIONAL vs MULTINACIONAL

En teoría, los conceptos y los procedimientos que se verán en la materia, son válidos para las empresas que realizan operaciones nacionales e internacionales. Sin embargo, varios problemas que se asocian en forma exclusiva con el medio ambiente internacional incrementan la complejidad de la tarea del administrador en una corporación multinacional y, con frecuencia, obligan al administrador a alterar la manera en que se evalúan y comparan los cursos de acción alternativos. Seis principales factores distinguen a la administración financiera tal como es practicada por las empresas que operan dentro de un solo país de la practicada por aquellas que actúan en diversos países.

1. Distintas denominaciones de monedas. Los flujos de efectivo provenientes de varias partes de un sistema corporativo multinacional generalmente se encuentran denominados en monedas distintas. Por tanto, es importante incluir en todos los análisis financieros uno sobre los tipos de cambio y los efectos de los valores fluctuantes de las monedas.

2. Ramificaciones económicas legales. Cada uno de los países en los que opera una empresa tiene sus propias instituciones políticas y económicas de tipo único. Por lo tanto, las diferencias institucionales entre los países pueden ocasionar problemas significativos cuando una empresa trata de coordinar y controlar las operaciones mundiales de sus subsidiarias. Por ejemplo, las diferencias entre las leyes fiscales de diversos países pueden ocasionar que una transacción en particular tenga consecuencias extraordinariamente distintas, después de impuestos, lo cual depende del lugar en que haya ocurrido la transacción. De manera similar, los diferentes sistemas legales de los países anfitriones complican muchas cosas, desde el simple registro de una transacción hasta el papel que desempeña la autoridad judicial para resolver los conflictos. Tales diferencias pueden restringir la flexibilidad de las corporaciones multinacionales para desplegar sus recursos de acuerdo con sus intereses y aún hacer que los procedimientos aplicados en una división de la compañía sean ilegales mientras que en otra sean legales. Estas diferencias también hacen difícil que los ejecutivos capacitados en un país operen de manera eficaz en otro.

3. Diferencias de lenguaje. La capacidad para comunicarse es de importancia fundamental en todas las transacciones comerciales. Los estadunidenses tienen una desventaja porque por lo general solo hablan inglés; en cambio, los hombres de negocios europeos y japoneses, de ordinario hablan con fluidez varios idiomas; paulatinamente los empresarios y ejecutivos mexicanos han entendido lo importante que es la herramienta del idioma, y son cada vez más los que dominan los idiomas de los países con los que realizan intercambios comerciales. Eso permitirá incursionar entonces en los mercados extranjeros, tanto como ellos lo hacen en el nuestro.

4. Diferencias culturales. Aún dentro de regiones geográficas consideradas durante mucho tiempo bastante homogéneas, diferentes países tienen herencias culturales singulares que dan forma a sus valores e influyen en el papel que desempeñan las empresas en la sociedad. Las corporaciones multinacionales han descubierto que aspectos tales como la definición de las metas apropiadas de la empresa, las actitudes ante la toma de riesgos, los tratos y acuerdos con los empleados, la capacidad para restringir las operaciones improductivas y otros aspectos similares pueden variar de una forma sustancial de un país a otro.

5. Papel de los gobiernos. La mayoría de los modelos financieros tradicionales suponen la existencia de un mercado competitivo en el cual los términos de comercio están determinados por los participantes. El gobierno, a través de su poder para establecer reglas básicas, está involucrado en este proceso, pero su participación es mínima. De este modo, el mercado proporciona tanto el barómetro principal del éxito, como un indicador de las acciones que deben de ser tomadas para mantener la competitividad. Este punto de vista del proceso es razonablemente correcto para algunas naciones industrializadas mayores, pero no describe en forma exacta la situación que se presenta en la mayor parte del mundo. Con frecuencia, las condiciones bajo las cuales compiten las compañías, las acciones que deben tomarse o evitarse los términos de comercio de las diversas transacciones se determinan, no en el lugar del mercado, si no por medio de una negociación directa entre el gobierno anfitrión y la organización multinacional. Éste es en esencia un proceso político que debe ser tratado como tal.

6. Riesgo político. La característica distintiva de una nación que la hace diferente a una corporación multinacional es que ejerce la soberanía sobre las personas y las propiedades que se encuentran en su territorio. Por consiguiente, una nación tiene libertad para establecer restricciones sobre la transferencia de los recursos corporativos y aún para expropiar (esto es, adquirir para el uso público) los activos de una empresa sin compensación alguna. Éste es un riesgo político que tiende a ser principalmente un hecho dado, más que una variable que pueda cambiarse mediante una negociación. El riesgo político, que varía entre los países, debe ser tratado en forma explícita en cualquier análisis financiero. Otro aspecto del riesgo político es el terrorismo, el narcotráfico, la corrupción, las guerras que se encuentren presentes en los distintos países.

Estos seis factores complican la administración financiera de las corporaciones multinacionales e incrementan los riesgos a los que tienen que enfrentarse las empresas involucradas. Sin embargo, los pronósticos que anticipan altas utilidades, a menudo facilitan que las empresas acepten estos riesgos y aprendan como minimizarlos o, por lo menos, cómo vivir con ellos.