domingo, 12 de octubre de 2008

DECISIONES FINANCIERAS DE LAS EMPRESAS

Por definición, las empresas de negocios –o simplemente las empresas- son entidades cuya función primaria es producir bienes y servicios. Como las familias, también las empresas presentan multitud de formas y tamaños. En un extremo encontramos los talleres pequeños, las tiendas y los restaurantes que son propiedad de un individuo o de una familia. En otro extremo están las compañías gigantescas, como Mitsubishi o General Motors, con miles de empleados y con una cantidad aún mayor de propietarios. La forma de las finanzas que trata de las decisiones financieras de estas organizaciones recibe el nombre de finanzas corporativas o de empresas.

Para producir bienes o servicios todas las compañías, tanto grandes como pequeñas, necesitan capital. Se da el nombre de capital físico a los edificios, maquinaria y otros insumos intermedios que se utilizan en el proceso de producción. Y se llama capital financiero a las acciones, bonos y préstamos con que se financia la adquisición del capital físico.

La primera decisión que una compañía ha de hacer es en que negocio desea entrar. A esto se le conoce con el nombre de planeación estratégica. Se trata fundamentalmente de un proceso financiero de toma de decisiones, ya que requiere evaluar los costos y beneficios distribuidos a lo largo del tiempo.

Una vez que los directivos han decidido en que negocios están, deben preparar un plan para adquirir fábricas, maquinaria, laboratorios de investigación, salas de exhibición, bodegas y otros activos duraderos, así como la capacitación del personal que los operará. Este es el proceso de elaboración del presupuesto de capital.

La unidad básica del análisis del proceso es el proyecto de inversión. El proceso consiste en crear las ideas para los nuevos proyectos de inversión, evaluarlas, decidir cuales emprender y luego ponerlas en práctica.

Una vez que la compañía haya decidido cuales proyectos desea realizar, debe encontrar la manera de financiarlos. A diferencia de las decisiones relativas a la elaboración del presupuesto de capital, la unidad de análisis en las decisiones sobre la estructura de capital “no” es el proyecto individual de inversión, si no la totalidad de la empresa. En este tipo de decisiones se comienza determinando un plan de financiamiento factible para la empresa. Una vez establecido, se abordará la cuestión de la mezcla óptima de financiamiento.

La estructura de capital de una empresa determina entre quienes y en qué proporción se distribuirán los flujos de efectivo futuros. Así, los bonos prometen un pago fijo en efectivo, mientras que las acciones pagan el valor residual que queda después de pagar al resto de los reclamantes. La estructura de capital también determina en parte quien tendrá el control de la compañía. En términos generales, los accionistas lo ejercen gracias a su derecho de elegir el consejo de administración.

La administración del capital de trabajo es indispensable para el éxito de una compañía. Un plan óptimo a largo plazo puede fracasar, si los directivos no atienden las actividades financieras rutinarias. Incluso en una empresa exitosa y en crecimiento, las entradas y salidas de efectivo posiblemente no estén perfectamente sincronizadas. Los gerentes deben preocuparse por cobrarles a los clientes, pagar las facturas cuando se venzan y en general administrar el lujo de efectivo para asegurarse de que se financien los déficit operativos del flujo de efectivo y de que los excedentes se inviertan eficientemente para obtener un buen rendimiento.